Un mes completo. Cada una dice qué grabar y trae el texto listo para copiar. No tienes que pensar qué subir nunca más.
Dos por semana bastan. Con esto tienes para casi cuatro meses.
Cómo se usa
Tres reglas y ya
Graba varias de una vez. Un domingo, con la misma ropa, cinco videos seguidos. Después subes de a uno.
Vertical y con luz natural. De pie frente a una ventana. No hace falta nada más.
Tu cara tiene que salir. La gente contrata a una persona, no a un logo.
Lo único prohibido: nunca escribas que curas, sanas o eliminas una enfermedad. Ni ansiedad, ni depresión, ni dolor. Instagram rechaza esos avisos y en Chile prometerlo sin ser profesional de la salud te expone. Todo lo de acá abajo ya está escrito respetando eso.
Formato 1 · Ocho publicaciones
El ejercicio de un minuto
Es el que la gente guarda y le manda a otra persona. Video corto, tú haciéndolo.
1
¿Te cuesta quedarte dormida?
Prueba esto antes de acostarte: inhala contando hasta cuatro, aguanta cuatro, suelta contando hasta seis. Seis rondas, no más.
Lo importante es que el aire salga más lento de lo que entró. Eso solo ya cambia cómo se siente el cuerpo.
Cuéntame si te resultó 👇
Grabar: tú sentada, haciendo la respiración, con un número grande en pantalla si sabes editar. Si no, igual sirve.
2
Para cuando te tocó un día de esos y andas con los hombros en las orejas.
Sube los hombros hasta donde más puedas, aprieta tres segundos, y suéltalos de golpe. Tres veces.
Suena tonto. Pruébalo igual.
Grabar: primer plano de hombros, exagerando el movimiento.
3
Un minuto antes de una reunión difícil.
Los dos pies bien puestos en el suelo. Siente las plantas. Tres respiraciones largas mirando un punto fijo.
No arregla la reunión, pero llegas distinta.
Grabar: de pie, plano de los pies y después tu cara.
4
Para el niño que llega del colegio acelerado.
Antes de pedirle que se siente a hacer tareas: que salte diez veces, se estire hacia arriba como si quisiera tocar el techo, y sople fuerte como apagando velas.
Un minuto. Después sí funciona sentarse.
Grabar: tú haciéndolo, con energía. Este suele ser el que más se comparte.
5
La postura que más pido, y no es difícil.
De pie, pies separados, deja caer el tronco hacia adelante con las rodillas un poco dobladas. Cuelga. Deja la cabeza pesada.
Treinta segundos. La espalda te lo va a agradecer.
Grabar: de perfil, para que se vea la postura completa.
6
Cuando la rabia te aprieta el pecho.
No respires hondo todavía. Primero suelta todo el aire que tengas, hasta el fondo. Recién ahí toma aire nuevo.
La mayoría intenta llenarse cuando ya está lleno. Por eso no resulta.
Grabar: hablando a la cámara, tranquila. Este va sin música.
7
Para trabajar sentada todo el día.
Cada dos horas: gira la cabeza lento hacia un lado, cuenta cinco, al otro lado, cuenta cinco. Después sube los brazos y estírate como cuando recién despiertas.
Cuarenta segundos. Ponte una alarma, si no se te olvida.
Grabar: sentada en una silla común, no en el suelo. Que se vea posible.
8
El ejercicio que le enseño a los adolescentes antes de una prueba.
Aprieta los puños fuerte cinco segundos. Suelta. Aprieta los pies. Suelta. Aprieta la cara. Suelta.
Sirve porque el cuerpo entiende "soltar" mucho mejor que la cabeza.
Grabar: manos en primer plano. Corto y directo.
Formato 2 · Ocho publicaciones
La pregunta de mamá
Este es el formato que te trae a quien te conviene: mamás y papás. Foto tuya o video hablando.
9
"¿A qué edad puede empezar un niño con yoga?"
Me lo preguntan todas las semanas. La respuesta es: mucho antes de lo que uno cree.
Desde los tres años ya se puede, pero no como lo imaginas. No es quedarse quieto en una postura: es un juego con movimiento y respiración, con cuentos y animales.
Trabajo con niños desde los primeros años hasta los diecinueve.
Grabar: hablando a la cámara. Sin apuro.
10
"Mi hijo no se queda quieto ni un minuto"
Perfecto. Ese es justo el niño con el que mejor funciona.
El yoga para niños no empieza por la calma: empieza por el movimiento. Se cansan jugando, y recién ahí aparece la parte tranquila. Al revés no resulta nunca.
Grabar: a la cámara. Este contesta la objeción más común de todas.
11
"¿Y esto para qué le sirve a mi hijo?"
Para que tenga algo que hacer cuando se sienta mal.
Los adultos aprendimos tarde que uno puede bajar sus propias revoluciones. Un niño que aprende eso a los siete años lo va a usar toda la vida: en una prueba, en un partido, en una pelea con un amigo.
Grabar: este funciona bien también como foto con el texto encima.
12
Tres cosas que hago distinto con adolescentes
1. Menos juego, más conversación. A los quince nadie quiere ser un gatito.
2. Se trabaja la prueba, el sueño y el teléfono, que es lo que de verdad les pesa.
3. No los obligo a cerrar los ojos delante de otros. Eso les da vergüenza y con razón.
Trabajo hasta los diecinueve años.
Grabar: texto en imagen, tres láminas, o video hablando.
13
"¿Se puede hacer en el colegio?"
Sí, y es donde mejor funciona: el curso completo aprende lo mismo al mismo tiempo, y la profesora se queda con los ejercicios para usarlos después.
Son ocho sesiones de cuarenta y cinco minutos, en la misma sala. La primera es de muestra y no tiene costo.
Si eres apoderada y te interesa, muéstrale esto a tu colegio.
Grabar: tú hablando. Enlaza en la biografía la página de colegios. Este te puede traer un taller completo.
14
Lo que hace un niño cuando no sabe qué le pasa
Grita, pega o se encierra. No es que sea maleducado: es que todavía no tiene la palabra.
Buena parte de lo que hacemos es eso, ponerle nombre a lo que siente. "Estoy con rabia" es un paso enorme comparado con tirar la mochila.
Grabar: hablando, tono suave. Este conecta muy fuerte con mamás.
15
Para la mamá que llega reventada y todavía le queda la once
Antes de entrar a la casa, quédate un minuto en el auto o en la puerta. Tres respiraciones largas. Nada más.
No es tiempo perdido. Es la diferencia entre entrar y llegar.
Grabar: este va con foto, no con video. Funciona de noche.
16
"¿Y si mi hijo no quiere?"
Entonces no lo obligues. Empieza tú.
Los niños copian mucho más de lo que obedecen. Si te ven respirando cuando estás enojada, van a probarlo solos antes de lo que crees.
Grabar: a la cámara, cercana.
Formato 3 · Siete publicaciones
Cómo se siente
Muestra el resultado sin prometer nada. Nunca uses el nombre de una clienta ni cuentes su caso.
17
Cómo llega la gente a la primera sesión
Con los hombros arriba, hablando rápido, mirando el teléfono.
Cómo se va: más lenta. Eso es todo lo que busco al principio. Que salgas caminando un poco más despacio que como entraste.
Grabar: el espacio donde atiendes, vacío y ordenado.
18
Lo que más me dicen al terminar
"No me había dado cuenta de lo apretada que andaba".
Uno se acostumbra a la tensión y deja de sentirla. Se nota recién cuando se suelta.
Grabar: foto de tus manos o del espacio. Texto corto encima.
19
No vengas a la primera clase esperando quedar como nueva
A veces pasa. La mayoría de las veces no.
Lo que sí pasa desde el primer día es que aprendes algo que puedes hacer sola en tu casa. Eso es lo que después cambia las cosas, no la hora conmigo.
Grabar: a la cámara. La honestidad acá vende más que la promesa.
20
Un curso completo después de cuarenta y cinco minutos de yoga
Entraron gritando. Salieron conversando en voz normal.
La profesora me dijo que fue la primera clase del año en que no tuvo que levantar la voz.
Grabar: foto de la sala, sin caras de niños. Nunca subas fotos de niños sin permiso escrito de los papás.
21
Lo que pasa en la sesión tres
En la uno estás incómoda. En la dos ya sabes qué esperar. En la tres, sin darte cuenta, el cuerpo se suelta antes de que yo diga nada.
Por eso el mensual funciona mejor que venir de a una. No es por venderte más: es porque el cuerpo aprende con repetición.
Grabar: a la cámara. Este vende el mensual sin sonar a venta.
22
El silencio incomoda al principio
Casi todas se ríen la primera vez que les pido un minuto sin hacer nada. Es normal, estamos desacostumbrados.
A la tercera vez, ese minuto se vuelve lo que más piden.
Grabar: foto tuya en el espacio, luz suave.
23
Una cosa que le digo a todo el mundo en la primera sesión
Esto no reemplaza a tu médico ni a tu psicólogo. Si estás en tratamiento, sigue con él.
Lo que hago acá acompaña, no cura. Y creo que decirlo claro es parte de hacerlo bien.
Grabar: a la cámara, seria y tranquila. Este es el que más confianza construye de los treinta.
Formato 4 · Siete publicaciones
Quién eres tú
La confianza es la mitad de la venta. Estos son los que hacen que alguien se atreva a escribirte.
24
Hola, soy Cecilia.
Hago clases de yoga para adultos, niños y adolescentes, masaje con técnicas asiáticas y sesiones de acompañamiento emocional, en Santiago.
Con los niños trabajo desde los primeros años hasta los diecinueve, y esa es la parte que más me gusta.
Si quieres probar, escríbeme y conversamos diez minutos antes de que decidas nada.
Grabar: tu cara, buena luz. Fíjalo arriba en tu perfil. Es el primero que ve quien llega.
25
Por qué trabajo con niños
Porque a un adulto le cuesta muchísimo aprender a calmarse. A un niño no: lo aprende jugando y no se le olvida más.
Es el mismo trabajo, pero veinte años antes.
Grabar: a la cámara, contando de verdad.
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Mi espacio
No es grande ni tiene nada especial. Tiene luz, silencio y un lugar donde nadie te va a interrumpir.
Eso, hoy, ya es bastante.
Grabar: el lugar donde atiendes, ordenado. Ayuda mucho a que la gente se atreva.
27
Cómo es tomar hora conmigo
Me escribes por WhatsApp, me cuentas qué necesitas y te propongo dos horarios. Nada más.
No hay formularios ni tienes que explicarme tu vida por mensaje. Eso lo conversamos cuando nos veamos.
Grabar: foto tuya o pantalla del teléfono. Baja el miedo a escribir.
28
Lo que aprendí trabajando con adolescentes
Que no hay que llenarlos de palabras. Están cansados de que todo el mundo les explique cosas.
Con ellos funciona el cuerpo: moverse, cansarse, respirar. La conversación viene después, o no viene, y también está bien.
Grabar: a la cámara. Muestra oficio, que es lo que te diferencia.
29
Trabajo casi todo por recomendación
Nunca he hecho mucha publicidad. La gente llega porque alguien le contó.
Así que si alguna vez trabajamos juntas y te sirvió, contarlo es la mejor mano que me puedes dar 🙏
Grabar: foto simple. Este pide referidos sin pedirlos.
30
Si llegaste hasta acá y no sabes por dónde empezar
Empieza por lo más chico. Una sesión de prueba, sin comprometerte con nada más.
Escríbeme y vemos qué te acomoda. Si al final no es para ti, te lo digo yo misma.
Grabar: tu cara, mirando a la cámara. Este va cada tres o cuatro semanas.
Para que rinda
Cuatro cosas que multiplican esto
Sube a la hora que tu gente mira el teléfono: entre 8 y 9 de la mañana, o después de las 21:00.
Contesta todos los comentarios, aunque sea con una palabra. Instagram muestra más lo que tiene conversación.
El enlace de tu página va en la biografía, siempre. Sin eso, todo este trabajo no lleva a ninguna parte.
Cuando algo funcione, repítelo. El mismo ejercicio grabado distinto, tres semanas después. Nadie se acuerda y a Google y a Instagram les da lo mismo.
Dos publicaciones a la semana, mantenidas seis meses, valen más que veinte en una semana y después nada.